Y...
Siento un vacío dentro
Algo complicado, difícil
Y no es que se deba llenar con palabras
sentidos, emociones, materias.
Siempre estuvo ahí
Siempre lo tengo.
Se opaca con la risa
Y se descubre con el llanto.
Se desenvuelve en su danza mortífera,
Galopa en mis pensamientos
Negación, ira, melancolía.
Quiere quedarse, sembrar fruto.
Pero es ahí donde éste se equivoca.
Yo no quiero lo erróneo, no quiero lo vengativo
No quiero rencor, envidia ni el mismo llanto.
Ser valiente, fuerte, perseverante
Tenaz.
Y se va, cuando lo quiero.
Es complicado, difícil.
Y yo lo controlo, y sufrir es de mi agrado
Y sentir esa soledad parece eterno.
Vida, vivirlo; sentido, sentirlo.
Hasta el punto del masoquismo
Hasta el punto que deseo esa alma.
Con todas mis fuerzas, mis ganas
Arrimarme, nunca soltarla.
Sollozar y sufrir, pero en su hombro.
En su abrazo.
Y soledad ya no más.
Pero encontrarlo, pensar en ello
Me devuelve al vacío.
Y al final es un círculo,
Una cadena.
Te das cuenta que cada sinónimo tiene su opuesto.
Que es imposible prescindir de alguno
Si es que deseas el otro.
Soy solo palabras, líneas, en esos momentos.
Soledad absoluta
Oscuridad, sin luz.
Y es lo que me hace sentir yo.
Humana.
Bajo a la tierra, ésta me acuna, y yo duermo.
Y no quiero vivir, si no es en sueños.