Quiero dejar de llorar por ti, por la mierda. Quiero dejar de tener miedo. Quiero dejar de tenerte y tenerles a todos los hombres miedo. Quiero dejar de tenerle miedo a que me toquen, siquiera que me rocen. Quiero dejar de tener que desconfiar en todos. Por la mierda me da rabia que sea por ti, por un saco de weas como tú. Por un asco de persona sin moral. Por un weón que le da lo mismo pegarle a una mujer. Te tengo miedo weón y me da rabia. Tengo miedo que te cruces a mi hermana diariamente cuando ella sale del colegio y la saludes. Tengo miedo que le hables a ella por whatsapp. Déjala tranquila weon. No tienes para qué hablarle a ella, ni se te ocurra tocarle ni un pelo saco de weas.
Estoy hasta la mierda de tiritar por tu culpa y por tus weas. Estoy harta de llorar por sentirme inferior y culpable. Yo no era la culpable. Simplemente no lo era. Eras tu y tus golpes, tú y tus maneras de querer poseerme. No soy tu muñeca. Javiera por la chucha supéralo.
Pero aún no lo entiendo. Y aún tirito cuando pienso en todo eso.
Debí haberme ido esa primera noche. Debí haber corrido y dejarte ahí como quise desde un principio. Debí haber corrido y que me importara una mierda lo que pensaras, lo que hicieras, lo que te pasara. Me debí haber querido más y no lo hice. Y ahora lloro por estas weás.