Ten cuidado amor mío, el pasadizo es oscuro.
La habitación es grande y está llena de espejos rotos.
Ten cuidado amor mío, ten cuidado de cortarte.
El sufrir es agónico, pero es placentero en partes.
Las píldoras, las píldoras.
¿Ya te las tomaste?
Y las zapatillas por qué no te las calzaste.
Ten cuidado amor mío, los vidrios están en todas partes.
El suelo está cubierto, y te haces daño.
Un paso... Otro paso... Con lentitud acércate a mi, toma mi mano.
Eres mi demonio favorito, por eso el placer de cuidarte.
¿Quieres ser mi amigo?, ¿puedo besarte?
Ten cuidado amor mío, tengo algo con filo y ganas de matarte.
Que lindo cuello, que linda sangre.
Así, es. Voltea y no mires este desastre.
Tápate los ojos, llora, cúbrete la cara con el pelo negro.
Está oscuro y no podrás zafarte.
Amor mío...
Te dije que tuvieras cuidado.
Te amo....
Pero me encanta lastimarte.