Día mil:
No sé qué fue lo que cambió, quizás fue lo que pasó ese Lunes.
Te cuento esto porque no puedo decirle a nadie más, porque me siento atrapada. Siento que no puedo liberar mis sentimientos con nadie, y que no pertenezco a ningún lugar. Me siento sin nada.
Ya no puedo estar con mis amigos. Por lo menos estos dos últimos días. Este en particular ha sido un infierno.
No puedo porque los veo, y dos de ellos son pareja, y se quieren mucho. Les veo besarse y abrazarse, hacerse cariño y hacerse reír. Y cuando estoy en el departamento de otro, ahí vive felizmente con su polola, y lo mismo: se besan, abrazan y se quieren. (Me permito ser melodramática aquí porque sé que no me vas a juzgar). Y no puedo hacer más que voltear la mirada, tratar de ignorarlo, tratar de dejar de escuchar, de sentir, qué se yo, ignorar la situación. Pero no puedo. Hoy más que nunca no pude.
Hablar contigo ha sido un error. Te hablé en mi peor momento, y lo que recibí fue algo frío. Estás en todo tu derecho, pero a mi me hizo sentir sola y no es tu culpa. Me hizo sentir devastada, desgarrada, me dolía tanto el pecho, y lloré por mucho tiempo.. No podía parar. Lloré hasta quedarme dormida.
Te extrañaba o no. Extrañaba que me cuidaras, que te preocuparas, que te importara. Me desgarraba que de un día para otro eso se perdiera, se extinguiera, ya no exista. Se esfumó. Tan simple y fácil. Y bueno, a la mañana siguiente me quise poner tu polerón. Estaba limpio y me lo puse cinco minutos y no pude más. No podía con la carga emocional que llevaba, y además con la que yo sentía desde el día anterior. Decidí que no podía tenerlo más, no podía llevarte a ti tan cerca de mi nunca más. Esta mañana estaba triste, muy triste y me sentía torpe, tan torpe. TAN TORPE. Como te digo, no hallo mi lugar en el mundo. Traté de ignorarlo, lo estuve haciendo toda la mañana. Tomando el desayuno, camino a la facu, en piano. Y luego vino el recreo, y yo no quería estar con nadie, con absolutamente nadie, me sentía incomprendida, sola, quería escapar de ahí, irme a un cuento de hadas, desaparecer. Estoy con Rodolfo y Feli y la Nati. La acompañamos y volvemos. Y ella le da un beso a Rodolfo y mis ojos se empapan y lo trato de disimular, OBVIO QUE LO TRATO DE DISIMULAR. Y llega Esteban y llegas tú. Y te saludo y me pregunto mil cosas. Y te vas con Feli. Y me siento más sola. Rodolfo me dice que nos sentemos, Esteban nos sigue. Nos explica los modos, llega Daniel, nos habla de la prueba. Llegas tú otra vez y te diriges a mi. En mucho tiempo no te dirigías a mi en público y empecé a temblar. Y lo traté de disimular.. Te fuiste otra vez. Daniel me habla pero le digo que tengo que ir al baño. Me voy como puedo, rápido, no quiero más, no aguanto más, simplemente no puedo. Y me encierro en el baño a llorar. Y no puedo parar. Y me tapo la boca para que no me oigan, y me limpio el maldito rimel que no es contra el agua. Finalmente me siento culpable de usar el maldito baño porque alguien más lo querrá usar para cosas más importantes y salgo. No quiero ir donde Rodolfo porque voy a llorar, y no quiero pasearme por ahí porque voy a llorar. Y me senté en un lugar apartado, saqué mi libro para hacer como que estudio y lloré más, sorpresa. Es que no podía parar, era como en la noche. Perdón pero no podía. Y a eso dieron las 12,30 y fui a rendir mi parcial. Esperé en el pasillo tratando de que nadie me viera y al final entré y me fue como el copi en el auditivo, lo único que hacía era temblar. Ya luego me pude concentrar para responder el teórico. Y no sabía donde ir cuando lo terminé. No sabía que hacer, con quién estar, si es que algo valía lo que hiciera o no, si valía cualquier cosa que yo hiciera, si tenía alguna maldita importancia. Y entregué la prueba y salí sin rumbo. Me despedí de Feli y apareciste tú de nuevo y no pude más. No soporto verte. Quería escapar pero me exigiste un beso de mejilla, y yo no pude rechazarlo para no ser mal educada. Y me fui. Y te esperé. Tonta y weonamente esperé a que quisieras caminar conmigo, y que me quisieras abrazar, y que me dijeras que no estuviera triste, que todo iba a estar bien. Y no pasó y adivina: lloré más. Hasta que me sequé. Y sólo quiero dormir.
Es que ellos lo tienen todo. Tienen a alguien. Rodolfo tiene a la Nati. Feli tiene a Caro y Caro tiene a Feli, y sus familias. Y Mati tiene a sus hermanas, familia también.
Yo sólo los tengo a ellos.
Y tú ya no quieres cuidar de mi. Aunque yo sí quiera cuidar de ti.
Algo es algo, Feli me dijo que tenía linda letra

